Cuando se lleva a cabo una demolición o construcción de una obra, siempre se generan residuos peligrosos, con los cuales, y para evitar cualquier riesgo, se deberán realizar una serie de operaciones. Se consideran materiales peligrosos todos aquéllos que conllevan una serie de características que pueden ser perjudiciales para el medio ambiente o para la salud del ser humano.